La historia nos cuenta que los Rapsodas de la antigua Grecia iban de pueblo en pueblo recitando y cantando poemas. ¿Quiénes son rapsodas en la actualidad?
Un grupo de jóvenes raperos y raperas aceptaron el reto de traer la poesía de algunos de los grandes poetas clásicos a un disco de Hip Hop, Rapsodas en el barrio: Cristóbal de Castillejo
. Juan de Tasis. Luis de Góngora. William Shakespeare. Sor Juana Inés de la Cruz. Margarita de Hickey y Pellizzoni. Carolina Coronado. José Zorrilla. Arcipreste de Hita. Lope de Vega. Calderón de la Barca. José de Espronceda.
Francisco de Quevedo.
Rapsodas en el barrio es un disco que empezó a gestarse en un Taller de Hip Hop organizado en el barrio de Orcasitas, dentro de un proyecto marco de actividades culturales y artísticas, ARTE JOVEN, donde se organizaron talleres de música, teatro, cine, literatura..., y en los que los jóvenes participantes trabajaron con artistas con el objetivo de enfrentarse a la creación de forma conjunta.
Así sucedió y fue precisamente este taller el que más conectó con la vida del barrio, el que nos acercó a ese movimiento de música y rimas entendidas como una forma de expresión y creatividad, y en el que la diversidad y la integración de grupos con diferentes vínculos culturales y distintos países de origen era un hecho que se consolidaba día tras día. Al taller llegaron chicos y chicas con orígenes diversos: República Dominicana, Ecuador, Perú, Polonia, España, Guinea, Colombia, Chile... para demostrar que la convivencia necesita lugares de encuentro, proyectos integradores y plataformas de intercambio de experiencias constructivas.
La música es un lenguaje que facilita de forma profunda la integración de culturas, la fusión de ideas, el encuentro en la diversidad, la creatividad compartida..., la música permite hablar el mismo idioma, el del entendimiento y la tolerancia.
Este disco también ha pretendido hacer un homenaje a los hombres y mujeres que nos dejaron el gran legado de la poesía, y que, en sus respectivas épocas, también llevaron sus poemas a la calle, para vestirlos de fiesta, de compromiso, de música... y compartirlos con el público.
Con todos los respetos: GRACIAS, a todos esos hombres y mujeres poetas. Disculpen sus señorías algunas pequeñas licencias, hechas desde el máximo y profundo respeto; sepan que sus poemas fueron recibidos con la curiosidad poderosa de jóvenes dispuestos a enfrentarse a la creación, a construir musicalmente su poesía, y demostrar que un poema es un generador de procesos creativos y un agitador de las emociones, y los rapsodas los llevaron a su memoria y comenzaron a abrazarlos y a hacerlos suyos.
Sepan también que ahora ese trabajo con la poesía, ha dejado en estos talentosos jóvenes un poso de experiencias y un influjo inspirador para sus futuros textos.
Gracias a quienes hicieron posible esta experiencia, y a todos los músicos colaboradores y a vosotros y vosotras rapsodas, porque nos habéis enseñado un secreto bien simple en el práctico ejercicio de vivir: la convivencia nos abre la puerta de la creación colectiva, y eso nos enriquece, interacción es acción compartida, y es el camino de la integración, la cooperación y la tolerancia.
Y esta historia termina como empezó; educar es compartir, enseñar es aprender y aprender es enseñar, espacios compartidos por todos y cada uno de los participantes del juego de vivir en compañía.
Y ellos y ellas, Rapsodas en el Barrio, fueron los auténticos protagonistas.