domingo, 12 de diciembre de 2010

Hablar con las manos llenas o hacerlo con las manos vacías... soñar como ilusos o estar hechos a la ilusión de sueños fáciles, envueltos en celofán y papel de regalo.

La vida, un prisma con caras que giran para mirar desde esta parte del mundo o desde la otra.

Es fácil decir: tengo razón cuando realmente la tienes... lo difícil es sobreponerse a la verdad, a la tuya, cuando nadie más la ve.

Algún día los invisibles dejaran de serlo y entonces el miedo llenará las calles.

Algún día nadie estará seguro de lo que ha sucedido y los mercenarios de la opinión tendrán que dejar de gritar. Apaga ese ruido de fondo y deja sonar el silencio.

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